Fillers

Cuando envejecemos, disminuye la cantidad de ácido hialurónico de la piel, dado que las células cutáneas van perdiendo su capacidad de producción. Además el peso molecular del ácido hialurónico disminuye con la edad, de tal modo que ya no conserva el agua, como lo hacía anteriormente. Este hecho puede demostrarse cuando se comprime la piel entre los dedos. En las personas jóvenes, la piel recupera enseguida su volumen original; pero en cambio, cuando nos vamos haciendo mayores, la capacidad de recuperación de la piel se reduce. Y es esta reducción de volumen que da origen a las arrugas.

El ácido hialurónico es un producto de relleno para las arrugas, de origen 100% absorbible y no animal. El ácido hialurónico retiene la humedad contrarrestando el cronoenvejecimiento de la piel y puede ser utilizado en toda la cara, cuello, y escote.



No necesita test de alergia y se inyecta superficialmente en la piel integrándose de manera natural en los tejidos sin producir fibrosis por reacción a cuerpo extraño y, por lo tanto, sin alterar las características de la piel. Es más, tienen un efecto beneficioso para la misma, proporcionando una mayor hidratación y aportando, mientras dura el efecto del implante, volumen a la dermis. Es decir, actúa por relleno e hidratación tisular.

El ácido hialurónico es un producto muy versátil por lo que presenta muchas aplicaciones y diferentes densidades eficaces para un determinado tipo de tratamiento.

Clínica de la Piel trabaja con las líneas más serias del mercado mundial garantizando el mejor resultado en nuestros pacientes. Entre ellas tenemos dos de procedencia Suiza: Teosyal y sus gamas de laboratorio TEOXANE y Fortelis, Estelis y Mesolis del laboratorio ANTEIS y la línea estadounidense Juvederm de laboratorios ALLERGAN.

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